Hay que dejarlo ir.
Oseeaaaaaa, ya está, ya pasó. Por idiota, me jodí otra vez. Ahora hay que dejarlo, olvidarlo, enfocar la mente en otra cosa.
No siempre se gana, pero tampoco siempre se pierde. Y como aprendí: tengo que aceptarlo. ¿Cómo podría esperar que algo cambie, sin aceptar primero que está mal? Ya perdí, más no se puede hacer. ¿Querés que pase lo de la otra vez? Nooooo no no no no no.
Si querés resultados diferentes, probá con algo diferente.